Este restaurante marroquí es una joya escondida en el corazón de la ciudad de Móstoles. Ofrece una amplia variedad de platos tradicionales marroquíes, todos elaborados con ingredientes frescos y de alta calidad. El personal es amable y acogedor, y la atmósfera es tranquila y casual, lo que lo hace un gran lugar para una comida relajada.El restaurante es muy amigable con niños, e incluso ofrecen Wi-Fi y un baño en el lugar, lo que lo hace una opción conveniente para familias. También tienen un bar en el lugar, que ofrece una selección de cervezas y otras bebidas.Uno de los aspectos destacados de este restaurante es su gran café, que es una opción imprescindible para cualquier amante del café. También ofrecen una variedad de opciones para comer, incluyendo servicio de mesa, servicio de mostrador y para llevar.El restaurante es accesible para sillas de ruedas, con baño y entrada accesibles para sillas de ruedas. También están abiertos para cena, almuerzo y brunch, y ofrecen asientos al aire libre.Los precios son muy razonables, y la comida es deliciosa y auténtica. Sin embargo, algunos clientes han mencionado que la atmósfera podría mejorar, y que el baño podría limpiarse con más frecuencia.