Este lugar es una joya para aquellos que buscan cocina asturiana auténtica. El restaurante es adecuado para familias, ofreciendo una atmósfera acogedora y tranquila que es perfecta para niños. El servicio es generalmente excelente, con personal amable y atento que va más allá para hacer que los clientes se sientan bienvenidos.Aunque algunos visitantes han reportado problemas con la calidad de la comida, la mayoría de las reseñas sugieren que los platos se preparan con cuidado y atención al detalle. El menú ofrece una amplia variedad de opciones, desde especialidades asturianas tradicionales hasta platos más modernos.Los precios son generalmente razonables, y muchos revisores han señalado que la relación calidad-precio es excelente. Sin embargo, algunos visitantes han encontrado que los precios son un poco altos, especialmente para la calidad de la comida servida.La innovación del restaurante no es particularmente notable, ya que se ciñe a recetas y métodos tradicionales. Sin embargo, esto no es necesariamente un inconveniente, ya que el enfoque en la autenticidad es un gran atractivo para muchos visitantes.El único problema importante que se ha reportado es el comportamiento del propietario o gerente, que se ha conocido por ser confrontativo y desdeñoso hacia los clientes. Esto ha llevado a que algunos visitantes se sientan no bienvenidos o infravalorados, lo que es desafortunado dada la atmósfera de lo contrario positiva del restaurante.En general, esta es una excelente opción para cualquiera que busque una experiencia gastronómica asturiana auténtica. Solo tenga en cuenta el potencial de que el propietario o gerente sea brusco o desagradable, y prepárese para la posibilidad de una experiencia gastronómica deficiente.