Este lugar es muy conveniente para desayunar, ya que tiene una tienda ubicada justo al lado del restaurante. Están abiertos de 9 a 12 horas en los días de semana. El ambiente es trendy, quieto y acogedor, lo que lo hace perfecto para una experiencia de comedor casual. Tienen un menú para niños y una área de juego separada, lo que es genial para las familias. El servicio es generalmente bueno, con personal amable. Sin embargo, han habido algunas quejas sobre la calidad de la comida, con algunos críticos afirmando que no estaba a la altura. Los precios son moderados, oscilando entre 20-40 euros por persona.