Este restaurante es un destino popular para los amantes de la cocina asiática en Madrid, con un entorno único que evoca la Gran Muralla de China. La carta ofrece una variedad de sushi, pato chino glaseado y otros platos asiáticos. La atmósfera es moderna y silenciosa, lo que la hace adecuada para experiencias gastronómicas tanto informales como formales.Los puntos fuertes del restaurante radican en la calidad de la comida, con muchos clientes que elogian los platos ricos y sabrosos. Sin embargo, ha habido algunas preocupaciones sobre los precios, con algunos clientes que lo encuentran un poco elevado para la calidad recibida. Por otro lado, el restaurante ha recibido elogios por su innovación en ofrecer una amplia variedad de platos asiáticos, incluyendo algunas opciones únicas y exóticas.Una de las características destacadas de este restaurante es su atmósfera acogedora y casual, lo que lo hace una excelente opción para familias y grupos. El restaurante también ofrece una variedad de servicios, incluyendo aparcamiento gratuito, accesibilidad para sillas de ruedas y asientos al aire libre. Sin embargo, ha habido algunas quejas sobre el nivel de ruido, con algunos clientes que lo encuentran demasiado alto durante las horas pico.El servicio del restaurante también ha recibido reseñas mixtas, con algunos clientes que elogian al personal atento y amigable, mientras que otros han experimentado tiempos de espera prolongados o mala comunicación. El restaurante ha respondido a algunas de estas preocupaciones, pero es fundamental tener en cuenta que la calidad del servicio puede variar según la hora del día y el personal en servicio.En general, este restaurante es una opción sólida para aquellos que buscan una experiencia gastronómica asiática única y deliciosa en Madrid. Sin embargo, los clientes potenciales deben ser conscientes de los problemas de precios y servicio que han sido reportados por algunos revisores.