Este restaurante coreano es una joya escondida en Madrid. La comida es increíble, con una amplia variedad de opciones para elegir. El personal es amable y acogedor, haciendo que se sienta como si estuviera comiendo en Corea. El ambiente es acogedor y tranquilo, perfecto para una comida relajada. El restaurante tiene una zona de patio agradable y la decoración es simple pero elegante.Los precios son razonables, con la mayoría de los platos oscilando entre €10 y €20. El restaurante ofrece una variedad de opciones, incluyendo platos saludables y pequeños. También tienen una amplia selección de bebidas, incluyendo vino, cerveza y café.El único problema es que el restaurante puede ser difícil de encontrar, ya que está ubicado en un callejón tranquilo. Sin embargo, las opciones de aparcamiento están disponibles, incluyendo aparcamiento de pago en la calle.En general, este restaurante es un must-visit para cualquier persona que busque cocina coreana auténtica en Madrid. La calidad de la comida y el servicio es excepcional, y los precios son muy razonables. La única cosa de la que hay que tener en cuenta es hacer una reserva con antelación, especialmente durante las horas pico.La ubicación del restaurante es accesible para personas con discapacidad, con un aparcamiento y una entrada que son fáciles de acceder. También aceptan reservas y tienen varias opciones de servicio, incluyendo entrega a domicilio y comer en el restaurante.Los horarios de funcionamiento son de martes a domingo de 13:00 a 16:00 y 19:00 a 23:00, con lunes cerrado. Es digno de destacar que el restaurante tiene una calificación de 4,7 estrellas en plataformas de terceros, lo que indica un alto nivel de satisfacción del cliente