Este hotel y restaurante es una joya escondida en el medio de la zona montañosa, ofreciendo excelentes condiciones climáticas y un paisaje privilegiado. La ubicación es perfecta para los amantes de la naturaleza y aquellos que buscan un retiro pacífico. El personal es amigable y acogedor, haciendo que los huéspedes se sientan como en casa. La carta ofrece una variedad de opciones deliciosas, incluyendo especialidades locales y opciones saludables. La atmósfera es acogedora e íntima, con una chimenea y áreas de asiento cómodas. El único problema es el ocasional toque de campana fuerte para propinas, que puede ser sorprendente.Las instalaciones del hotel son impresionantes, incluyendo aparcamiento gratuito, Wi-Fi gratuito y habitaciones con aire acondicionado. El hotel también es amigable con mascotas y LGBTQ+, lo que lo hace un espacio acogedor para todos. El área circundante es pintoresca, con la montaña Benicadell proporcionando un impresionante telón de fondo.Los huéspedes han hablado maravillas de la comida del hotel, con muchos alabando la calidad y variedad de las opciones del menú. El personal también es muy elogiado por su servicio amigable y atento. Algunos huéspedes han señalado que el hotel es un poco caro, pero la mayoría siente que la calidad y la atmósfera lo hacen valer la pena.Un huésped mencionó que no pudieron alojarse en el hotel debido a que estaba completamente reservado, pero aún pudieron disfrutar del restaurante y del servicio. Otro huésped mencionó que amó las especialidades locales y las opciones saludables del menú. En general, este hotel y restaurante es una visita obligatoria para cualquiera que busque un retiro pacífico y delicioso en las montañas.