La ubicación tiene un ambiente acogedor y relajado, que es ideal para niños. Ofrecen una variedad de comida y bebidas, incluyendo vino, licor fuerte y cerveza. El menú tiene mucha variedad, y las porciones son generosas. El servicio es generalmente bueno, con algunos miembros del personal siendo más atentos que otros. Una cuestión es que el restaurante se puede volver bastante concurrido, especialmente los fines de semana, lo que puede hacer que el servicio sea lento. Sin embargo, el restaurante vale la pena visitar por su deliciosa comida y bebidas, así como por sus actuaciones en vivo y baile. El estacionamiento es gratuito, y hay mucha disponibilidad. En general, este es un gran lugar para cenar o almorzar con amigos y familia.