Este encantador restaurante español, ubicado en un molino del siglo XVIII, ofrece una experiencia gastronómica auténtica. La atmósfera es acogedora y romántica, con una chimenea que añade ambiente. El servicio es atento y conocedor, con el personal encantado de recomendar platos y maridajes de vino.
La carta ofrece cocina tradicional española, incluyendo lechón asado y estofado de rabo de buey, que se cocinan a la perfección. La lista de vinos es impresionante, con una amplia selección de vinos de la casa y otras variedades. Sin embargo, los precios son un poco altos, lo que lo convierte en un gasto para algunos visitantes.
El entorno único del restaurante, con su molino histórico y sistema de cuevas, es un gran atractivo. Las cuevas son una visita obligatoria, con su encanto rústico y significado histórico. Sin embargo, algunos visitantes han señalado que la iluminación en el restaurante puede ser un poco tenue, lo que dificulta leer las cartas o disfrutar del paisaje.
En general, este restaurante es una excelente opción para aquellos que buscan una experiencia gastronómica única y auténtica. Aunque puede no ser la opción más económica, la calidad de la comida y el servicio hace que valga la pena el gasto. Con algunos ajustes para solucionar el problema de iluminación, este restaurante podría ser verdaderamente excepcional.