Este concesionario de Renault parece tener sus altibajos. Si bien los propietarios son muy amables y la calidad del trabajo es de primera categoría, la profesionalidad de algunos empleados es cuestionable.
Un cliente estaba muy descontento con el servicio, afirmando que el mecánico era poco profesional y el vendedor era grosero. Por otro lado, muchos otros clientes han informado un servicio excelente, profesionalidad y gran comunicación.
Los precios en este concesionario parecen ser razonables, lo cual es un punto a favor. Sin embargo, sería genial si los empleados fueran más consistentes en su nivel de profesionalidad.
En general, es un concesionario decente, pero hay margen para mejorar, especialmente en términos de calidad y consistencia.
Un problema potencial que destaca es la discrepancia en el nivel de servicio proporcionado por diferentes empleados. Es esencial que los propietarios aborden este problema y garanticen que todos los empleados brinden el mismo nivel de servicio de calidad a todos los clientes.