Este lugar es un recurso útil para las personas que han sido perjudicadas por aerolíneas, bancos y municipios. El personal es profesional y comunicativo, manteniendo a los clientes bien informados durante todo el proceso. A pesar de que algunos clientes informan retrasos en recibir la compensación, la experiencia general es abrumadoramente positiva, con muchos que elogian la eficiencia y la experiencia del equipo. El único problema es que algunos clientes han expresado insatisfacción con las tarifas cobradas por el servicio, que pueden oscilar entre el 25% y el 50% de la compensación recibida. Las instalaciones del lugar son limitadas, con solo un baño disponible, pero los horarios de trabajo convenientes facilitan a los clientes visitar durante el día.