Esta ubicación tiene sus puntos buenos y malos. Los trabajadores son generalmente amables y útiles, especialmente Cristian, quien fue elogiado por un cliente por su servicio excepcional. Los instalaciones son limpias y bien mantenidas, y la ubicación es conveniente para aquellos que viven en Las Rozas de Madrid. Sin embargo, algunos clientes han informado haber tenido una mala experiencia con ciertos trabajadores, citando comportamiento antipático, pereza y falta de voluntad para ayudar. Algunos también han mencionado que los trabajadores parecen estar más interesados en sus propias tareas que en ayudar a los clientes. Un cliente informó haber sido gritado y amenazado por un trabajador por intentar deshacerse de unos pocos artículos. La empresa parece tener un buen programa de reciclaje, con una amplia gama de artículos aceptados, incluyendo bombillas, cartuchos de tinta, electrónicos, ropa, baterías, latas de metal, botellas de vidrio, botellas de plástico y bolsas de plástico. Sin embargo, algunos clientes han informado tener problemas para obtener ayuda con sus artículos reciclables, y un cliente incluso tuvo que ser enviado a salir después de haber sido gritado.