Este restaurante es una buena opción para aquellos que buscan una experiencia culinaria tradicional gallega. La calidad de la comida es generalmente buena, con algunos críticos mencionando que la pasta y la ravioli son especialmente deliciosas. Sin embargo, hay algunas preocupaciones sobre el servicio, con varios críticos mencionando que el personal puede ser antipático, indiferente y hasta grosero. Los precios son razonables, con la mayoría de las comidas cayendo en el rango de €10-€20. Sin embargo, algunos críticos han señalado que las porciones pueden ser pequeñas, especialmente a precio. El ambiente del restaurante es acogedor y tranquilo, lo que lo hace una buena opción para aquellos que buscan una comida relajada. Sin embargo, es importante destacar que algunos críticos han mencionado que el restaurante puede ser un poco demasiado informal, con algunos miembros del personal pareciendo poco interesados en proporcionar un buen servicio. En general, este restaurante es una buena opción para aquellos que buscan una experiencia culinaria tradicional gallega, pero puede no ser la mejor elección para aquellos que buscan un servicio excepcional o generosas porciones.