Esta casa de huéspedes es un lugar encantador y acogedor para quedarse en un valle hermoso y desconocido de Navarra. La ubicación está a unos 30 minutos de Pamplona, y el paisaje es impresionante. La casa de huéspedes tiene un restaurante que sirve comida casera hecha con productos de temporada y ofrece una excelente lista de vinos. Las habitaciones son cómodas, y el personal es muy amable y acogedor. El lugar es perfecto para los amantes de la naturaleza y aquellos que quieren desconectar de la ciudad.Sin embargo, un problema que podría ser digno de mencionar es el área de aparcamiento limitada. La casa de huéspedes tiene aparcamiento gratuito, pero puede ser un desafío encontrar un lugar durante las horas pico.La casa de huéspedes tiene muchas características positivas, como ser un negocio propiedad de mujeres y ser LGBTQ+ friendly. También tiene un menú para niños y sillas altas, lo que la hace una excelente opción para familias. El lugar es muy amigable con mascotas, y se permiten perros dentro.El restaurante ofrece una variedad de opciones, incluyendo platos vegetarianos y pequeños platos. El menú es estacional, y los ingredientes son de origen local. Los postres también son altamente recomendados.Uno de los huéspedes mencionó que el servicio fue apático, y la comida fue de mala calidad. Sin embargo, esto parece ser un incidente aislado, y la mayoría de los huéspedes han tenido una excelente experiencia en la casa de huéspedes.En general, esta casa de huéspedes es una excelente opción para aquellos que quieren experimentar la belleza de Navarra y disfrutar de un ambiente acogedor y acogedor.