Esta ubicación comercial es un caso mixto. La experiencia general es mediocre, con una puntuación de 2,8 sobre 5. La calidad de la comida es algo mejor, con una puntuación de 2,9 sobre 5. Sin embargo, hay un problema importante con los precios, ya que la mayoría de los revisores mencionan que la comida es demasiado cara. Los aspectos innovadores del negocio no están bien representados, ya que muchos revisores mencionan que la comida no es única ni emocionante.La ubicación tiene una historia, habiendo comenzado como una tienda de pollo popular llamada Frangus, pero parece haber disminuido en calidad y servicio con el tiempo. Muchos revisores mencionan que la comida no es tan buena como solía ser, con algunos incluso llegando a decir que no vale la pena el dinero. El servicio también es un problema importante, con muchos revisores quejándose de tiempos de espera prolongados, comida fría y personal desamable.Algunos revisores han mencionado que la comida sigue siendo buena, particularmente el pollo, pero la experiencia general se ve empañada por el mal servicio y los precios altos. Un revisor incluso mencionó que estaba decepcionado por la falta de creatividad en el menú.En general, esta ubicación comercial está luchando por ofrecer una buena experiencia para sus clientes, y es probable que no sea recomendada a otros.Un problema importante que destaca es la calidad inconsistente de la comida, con algunos revisores diciendo que está cocida en exceso o con insuficiente sazón. Además, el servicio puede ser lento y desamable, lo que es un gran obstáculo para muchos clientes.