Este lugar es un buen sitio para visitar, con una variedad de actividades para niños y adultos. El personal es amigable, especialmente por la tarde, y algunos instructores, como la profesora de yoga Pilar, destacan por su profesionalismo. Sin embargo, ha habido quejas sobre la comodidad de los asientos, con barras metálicas que se clavan en la espalda de las personas. El área no es adecuada para personas con problemas de movilidad. Cabe destacar que el estacionamiento puede ser un desafío, especialmente los domingos.
Algunas personas aprecian la variedad de actividades y el hecho de que el lugar tenga máquinas expendedoras de bebidas y snacks. Otros mencionan que las instalaciones son buenas para jugar voleibol y que el personal es atento. Sin embargo, ha habido quejas sobre la falta de señales para seguir los juegos, lo que puede dificultar que tanto los jugadores como los espectadores puedan seguir el ritmo. La ausencia de agua caliente en las duchas también es un problema.
El lugar tiene un horario de funcionamiento relativamente largo, con actividades que se prolongan hasta tarde en la noche, pero esto puede variar según los eventos programados.