Esta residencia geriátrica en Miguel Esteban parece ser un verdadero café con leche. Mientras algunos visitantes han informado un ambiente cálido y cariñoso, otros han tenido una experiencia mucho más negativa. La calidad de la atención parece ser inconsistente, con algunos miembros del personal descritos como dedicados y compasivos, mientras que otros han sido acusados de ser negligentes e inhumanos.La residencia tiene una serie de comodidades, incluyendo un baño y estacionamiento accesibles en silla de ruedas, lo que es un aspecto positivo. Sin embargo, algunos visitantes han informado problemas con la limpieza y la mantención, lo que es una preocupación.La residencia está abierta siete días a la semana, de 10am a 6pm, lo que proporciona flexibilidad para los visitantes. Sin embargo, algunos miembros del personal han sido acusados de ser mal entrenados y motivados, lo que puede afectar la calidad de la atención.En general, parece que esta residencia tiene mucho potencial, pero cae corta en términos de coherencia y calidad de atención. Mientras algunos visitantes han informado experiencias positivas, otros han tenido que lidiar con la negligencia, el trato inhumano y la falta de atención al detalle. Vale la pena hacer más investigación y visitar la residencia en persona para obtener una mejor idea de qué esperar.El único problema que se destaca es la calidad inconsistente de la atención y los informes de negligencia y trato inhumano. Esto es una preocupación mayor y debería tomarse en serio por parte de la gerencia y los visitantes.