Este restaurante es un tesoro escondido en Hoyo de Manzanares. Las pizzas se cocinan al punto, con una corteza delicada y una variedad amplia de toppings para elegir. El personal es amistoso y acogedor, lo que lo hace un lugar ideal para cenar con la familia y los amigos. El ambiente es acogedor e íntimo, con una chimenea que añade calor y encanto a la instalación. Los precios son muy razonables, con la mayoría de las pizzas cayendo en el rango de €10-20. Desafortunadamente, las horas de funcionamiento del restaurante están limitadas, lo que puede no ser conveniente para todos.