El lugar ha sido visitado varias veces por diferentes personas, lo que ha resultado en un conjunto mixto de reseñas. La atmósfera se describe como moderna, casual y adecuada para niños, con un menú que ofrece pizzas, alitas y pasta. El servicio se informa que es bueno, con algunos miembros del personal siendo muy atentos y otros siendo groseros. La calidad de la comida es inconsistente, con algunos revisores experimentando comidas deficientes y otros disfrutando de sus pizzas. Los precios son generalmente altos pero razonables para la calidad y cantidad de comida. Ha habido informes de problemas con los pedidos, incluyendo errores y mala comunicación. El lugar tiene una entrada, asientos y baño accesibles para sillas de ruedas. La multitud es diversa, incluyendo estudiantes universitarios y grupos. Las opciones de estacionamiento son gratuitas, con estacionamiento en lote y en la calle disponible. Desafortunadamente, ha habido varios informes del lugar estando cerrado sin previo aviso ni señalización clara.