Este lugar de estilo es un tesoro en la escena gastronómica de Madrid. El ambiente industrial-chic establece el tono para una experiencia culinaria única, y las recetas asiáticas del sureste con un toque latino son un verdadero deleite. Con un bar bien abastecido y un menú que cambia estacionalmente, siempre hay algo nuevo para probar. El servicio es atento y amable, y los empleados están felices de hacer recomendaciones.
Si bien el restaurante tiene sus fortalezas, hay algunos problemas con la consistencia. Algunos revisores han mencionado que la comida puede ser un éxito o un fracaso, con algunos platos que no cumplen con las expectativas. Además, las horas de funcionamiento del restaurante pueden ser confusas, con algunos revisores informando que se les dijo que el restaurante estaba abierto cuando en realidad estaba cerrado.
En general, este es un buen lugar para comensales aventureros y aquellos que buscan una experiencia culinaria única. Sin embargo, tenga en cuenta que la comida puede ser inconsistente y las horas de funcionamiento pueden ser inciertas. A pesar de esto, las fortalezas del restaurante en términos de calidad, precios y innovación hacen que sea una visita digna de consideración.