Este negocio tiene una reputación mixta. Mientras que algunos revisores elogiaron la comida, el servicio y la atmósfera, otros tuvieron experiencias extremadamente negativas, citando problemas con la licencia del lugar, precios altos y mal trato por parte del personal. Muchos revisores informaron que se les pidió que pagaran una tarifa para entrar, solo para ser rechazados por la policía debido a la falta de licencia adecuada del lugar.
Algunos revisores señalaron que el personal parecía no estar preparado para manejar grupos grandes y que los protocolos de seguridad y protección del lugar eran inadecuados. Otros sintieron que los precios eran demasiado altos para la calidad del servicio y la experiencia proporcionada.
Por otro lado, unos pocos revisores tuvieron experiencias positivas, describiendo la música, la atmósfera y el servicio como excelentes. Sin embargo, estas reseñas positivas fueron superadas con creces por las negativas.
El principal problema con este negocio es su repetido fracaso para obtener las licencias y permisos necesarios, lo que lleva a un patrón de cierre debido a la intervención de la policía. Esto ha dejado a muchos clientes sintiéndose frustrados y explotados.
En general, aunque algunos revisores pueden haber tenido buenas experiencias, la reputación del negocio se ve empañada por su fracaso constante para proporcionar una experiencia legítima y segura para los clientes.