Este local ofrece una experiencia única con opciones de desayuno y aperitivos variadas. El ambiente es agradable, con un espacio brillante y bien cuidado apto para todos los grupos. El personal es amable y acogedor, con algunos empleados destacándose por su servicio excepcional. Sin embargo, hay algunos problemas con la amabilidad del personal, con un revisor mencionando que la camarera era desagradable y parecía infeliz en su trabajo. La comida es deliciosa, con muchos revisores elogiando los croissants, tostadas y otros dulces. El café también es altamente elogiado, con algunos revisores afirmando que es el mejor que han tenido en Madrid. El negocio tiene una entrada accesible para sillas de ruedas y un baño neutral de género, lo que lo hace un espacio acogedor para todos los clientes.Uno de los problemas notables es la falta de aire acondicionado, que puede hacer que el espacio sea incómodo durante los meses de verano calurosos. Además, hay una preocupación sobre la refrigeración de los dulces, con un revisor mencionando que los pastelitos no estaban enfriados. A pesar de estos problemas, el negocio se considera bien y es una buena opción para aquellos que buscan un desayuno o aperitivo rápido y delicioso.