Me alegra haber visitado este servicio de entrenamiento y fotografía de perros, y debo decir que es una joya en la ciudad de Madrid. La dirección está convenientemente ubicada en el edificio 2 de la calle Vía de Dublín, lo que la hace fácilmente accesible. El servicio es dirigido por dos profesionales que entienden genuinamente las necesidades de los perros urbanos y sus dueños. Ofrecen una variedad de servicios, incluyendo educación, fotografía canina y paseos sin estrés, todos ellos adaptados para proporcionar una sensación de comodidad y relajación para los perros.Los dueños son apasionados por su trabajo, y eso se nota en la atención al detalle y el cuidado que brindan a cada perro. Su perfil de Instagram está lleno de imágenes maravillosas de perros felices y los servicios que ofrecen. También se identifican como mujeres propietarias y son un espacio seguro para la comunidad LGBTQ+, lo que hace que sea un entorno inclusivo y acogedor para todos.Un pequeño problema es que los horarios de funcionamiento podrían ser más claros. Aunque están abiertos las 24 horas, sería útil tener información más específica sobre cuándo están disponibles para reservas y citas.En general, recomendaría altamente este servicio a cualquiera que busque un entrenador y fotógrafo de perros confiable y compasivo en Madrid.