Este hotel es una excelente opción para aquellos que desean alojarse en el corazón de Madrid. Está ubicado en una mansión del siglo XVII, lo que le da un toque especial. Las habitaciones son pequeñas pero limpias y bien organizadas, con todos los accesorios esenciales. El personal del hotel es amable y servicial, y la ubicación es perfecta para explorar la ciudad. El ascensor del edificio es un toque agradable, lo que lo hace fácil acceder a las habitaciones en la segunda planta. En general, es un buen valor por el precio. Hay un pequeño inconveniente que es necesario tener en cuenta: las habitaciones pueden ser un poco ruidosas debido a las paredes delgadas, pero es un queja menor.