Este encantador restaurante de tapas es un gran lugar para relajarse y disfrutar de deliciosa comida con familiares o amigos. La ubicación en el corazón de la ciudad de Roses, con una hermosa vista de la playa, es perfecta para una comida relajada. El restaurante es amigable con la comunidad LGBTQ+ y acoge a niños, lo que lo hace ideal para familias.El personal es amigable y acogedor, pero parece que el servicio puede ser un poco lento en ocasiones. Sin embargo, la comida compensa - las tapas son increíblemente buenas y bien priced. El menú tiene una buena variedad de opciones, incluyendo opciones vegetarianas y veganas, así como platos pequeños y orgánicos.Un punto destacado del restaurante es su música en vivo y eventos deportivos, que crean un ambiente divertido y animado. El restaurante también es accesible para sillas de ruedas, con un área de asiento y baño diseñados para personas con problemas de movilidad.En general, este restaurante es una excelente opción para cualquiera que busque una comida sabrosa en un ambiente acogedor. Solo prepárense para un servicio un poco lento en ocasiones.Desafortunadamente, la experiencia de un cliente se vio empañada por un mal servicio, con el miembro del personal pareciendo estar molesto por su presencia. La comida no fue mala, pero la experiencia se vio eclipsada por el comportamiento del personal.