Esta ubicación ha sido un tema de desilusión para algunos visitantes. La iglesia en sí es un espectáculo impresionante, con un fachada de ladrillo decorada y una techumbre abovedada en la nave gótica. Desafortunadamente, el trato a los visitantes, particularmente aquellos que planean casarse, ha sido descrito como abrumador por algunos. Se han presentado múltiples quejas sobre la falta de profesionalismo, la comunicación pobre y los malos modos demostrados por el sacerdote, Samuel. Parece que la iglesia no está equipada para manejar la planificación de bodas, y esto ha causado un gran dolor a las parejas que habían estado ansiosas por casarse allí. Por otro lado, algunos visitantes han tenido una experiencia positiva, apreciando la arquitectura de la iglesia, el ambiente pacífico y las actividades comunitarias. La ubicación de la iglesia en el corazón de la ciudad la hace fácilmente accesible en silla de ruedas. Sin embargo, la calidad general de la experiencia está enturbiada por el trato inconsistente y a menudo desagradable a los visitantes.