Este lugar es un tesoro escondido en Madrid, con un espacio acogedor y minimalista que te hace sentir inmediatamente acogido. La tienda de café especializada es imprescindible, con una amplia variedad de pasteles y repostería japonesa y francesa que casi son demasiado hermosos para comer. Casi. El servicio es de primerísima calidad, con un personal amable y atento que se toma el tiempo para explicar las ofertas y hacer recomendaciones.