El lugar parece ofrecer una experiencia única, especialmente gracias a la presencia de un parque inflable para niños y adultos. Sin embargo, se han informado algunos problemas por parte de los clientes, incluyendo un mal trato por parte del personal, la desorganización y una falta de atención a los detalles. A pesar de estos problemas, muchos clientes han tenido experiencias positivas, elogiando la belleza del lugar, la profesionalidad y la deliciosa comida. Una gran preocupación es el reporte de robo durante un evento, que no es solo un problema financiero, sino también un problema de confianza. Otro problema es la falta potencial de respeto y el mal trato por parte del personal, especialmente por parte del director, Javier. En general, el lugar tiene mucho que ofrecer, pero parece que la consistencia y el control de calidad son áreas cruciales para mejorar.