Este edificio majestuoso es un joyel histórico, conservando su encanto original desde 1865. Su impresionante entrada, balcones intrincadamente diseñados y zócalo cuidadosamente elaborado son solo unos pocos de sus características notables. Aunque ha funcionado como palacio de justicia e hotel en el pasado, ahora opera como una residencia privada. Un aspecto único e intrigante del edificio es la cara tallada en el ángulo superior de su fachada. Desafortunadamente, no hay información sobre el precio del edificio, pero es claro que es un lugar único. En resumen, esta ubicación es un must-para cualquiera interesado en arte, cultura y historia.