El club deportivo está bien equipado con una variedad de instalaciones, incluyendo una sala de deportes, una piscina y canchas de baloncesto. El personal es atento y amable, lo que lo convierte en un lugar ideal para aquellos que buscan mantenerse activos. El club también es amigable con la comunidad LGBTQ+ y accesible en silla de ruedas. Un problema es que algunos usuarios han manifestado quejas sobre la temperatura en la sala de deportes, citándola como una razón para no disfrutar plenamente de su entrenamiento. En general, el club parece ofrecer un buen equilibrio entre calidad y asequibilidad. Sin embargo, puede no destacarse en términos de innovación. Las instalaciones del club están bien mantenidas, pero algunos usuarios han observado que a veces hay problemas con la climatización, lo que puede hacer que la experiencia sea menos que ideal. El personal del club suele ser respondiente a las comentarios de los usuarios, lo que es un aspecto positivo. Las horas de apertura del club también son muy convenientes, con horas extendidas los fines de semana. Sin embargo, algunos usuarios han notado que el club puede volverse bastante concurrido, lo que puede afectar la experiencia. La co-marca del club con el Pabellón Municipal de Deportes Joan Miró es un toque agradable, y sugiere un nivel de colaboración y trabajo conjunto con la comunidad local. A pesar de algunos problemas menores, el club parece ser una buena opción para aquellos que buscan un centro de fitness.