Este estacionamiento no es la mejor opción, desafortunadamente. A pesar de su ubicación en el corazón de Chamberí, tiene varios problemas que lo hacen difícil de usar. En primer lugar, los espacios son muy pequeños, lo que hace que sea difícil maniobrar, especialmente para coches más grandes. Este es un problema importante, ya que muchos clientes han reportado arañazos y daños en sus vehículos. Además, el estacionamiento tiene una señalización deficiente, lo que puede generar confusión y frustración para los usuarios. Aunque los precios son bastante bajos, la falta de atención al detalle y el servicio al cliente lo compensa. Por otro lado, el estacionamiento está bien mantenido y tiene una entrada segura. Sin embargo, los propietarios deben tomar en serio las opiniones de los clientes y hacer algunas mejoras para abordar los problemas importantes mencionados anteriormente.