Este aparcamiento tiene sus lados buenos y malos. La ubicación es conveniente, estando en el corazón de Madrid, pero encontrar la entrada puede ser complicado. La entrada del edificio en la calle Narváez no está bien señalizada. El propio aparcamiento tiene una entrada accesible para sillas de ruedas, plazas de aparcamiento y aseos. Sin embargo, algunos clientes han quejado sobre las plazas de aparcamiento estrechas y la falta de señalización clara.Las opciones de pago son abundantes, incluyendo pagos móviles NFC, tarjetas de débito y tarjetas de crédito. Sin embargo, algunos clientes han reportado problemas con el sistema de salida, que puede causar largas demoras.El aparcamiento está abierto 24/7, lo que es conveniente para aquellos que necesitan aparcar a horas impares. Sin embargo, algunos clientes han reportado sentir que han sido sobrecargados por aparcar. Por otro lado, las opciones de comida del aparcamiento, particularmente la horchata, han sido muy elogiadas por algunos clientes.Es digno de mención que algunos clientes han reportado problemas con la organización del aparcamiento, particularmente cuando se trata de salir del lote durante las horas pico. Ha habido informes de clientes esperando más de una hora para salir del lote, con algunos incluso sugiriendo que el aparcamiento está mal gestionado.En general, este aparcamiento tiene sus aspectos positivos y negativos. Si bien tiene algunas comodidades convenientes y opciones de pago, no está exento de problemas, particularmente en lo que respecta a la organización y el servicio al cliente.