Esta escuela de artes marciales sin fines de lucro es una joya oculta en la comunidad. Las clases son gratuitas y ofrecen una oportunidad única para que los estudiantes aprendan artes marciales de estilo japonés. El enfoque de la escuela en la solidaridad y la participación comunitaria es encomiable, con estudiantes alentados a participar en actividades como la distribución de alimentos y la protección ambiental. La multitud más joven apreciará las opciones de actividades alternativas que promueven valores, metas, integración y solidaridad. Sin embargo, las instalaciones de la escuela parecen ser básicas, con solo un baño disponible. La línea telefónica está disponible para consultas y el sitio web proporciona más información. En general, esta es una excelente opción para aquellos que buscan una experiencia única de artes marciales que también da a la comunidad. Vale la pena mencionar que los horarios de funcionamiento de la escuela parecen ser limitados, con solo viernes abiertos por la noche.