La experiencia en esta agencia de alquiler de coches es mixta. La ubicación es conveniente, situada dentro de la estación de tren de Valencia, lo que la hace fácilmente accesible para los viajeros. Sin embargo, la calidad del servicio y de los vehículos es un grave preocupación. Varios clientes han informado problemas con los coches, incluidos problemas con la batería, y la agencia ha sido acusada de intentar vender políticas de seguro adicionales. Los precios, por otro lado, son razonables, lo que es un aspecto positivo. La agencia también ofrece pagos por NFC móvil, tarjetas de débito y tarjetas de crédito, lo que la hace conveniente para los clientes. Sin embargo, la falta de transparencia y honestidad en las operaciones de la agencia es un problema grave. Algunos clientes han sido sobrecargados y la agencia ha sido acusada de ser poco cooperativa. Los características LGBTQ+ amigables y accesibles en silla de ruedas son un plus, pero no son suficientes para compensar los problemas de servicio y calidad.