Es una escuela de idiomas bien equipada con un buen equipo de profesionales. El servicio es profesional y el personal siempre está dispuesto a ayudar. Los precios son razonables y competitivos. Los horarios de trabajo son convenientes, con un horario nocturno largo entre semana. El edificio es accesible para sillas de ruedas y la entrada también lo es. La atmósfera es cómoda y amigable.
Sin embargo, la escuela podría mejorar su servicio al cliente. En algunos casos, el personal puede ser desagradable y no ayudar, lo que puede ser frustrante para los estudiantes. Algunos estudiantes también han reportado dificultades para ponerse en contacto con la escuela o obtener ayuda cuando la necesitan. Ha habido casos en los que los estudiantes no pudieron obtener una cita con un profesor o obtener ayuda con un problema, lo que puede ser un problema importante para los estudiantes que están luchando.
En general, es una buena escuela con mucho potencial, pero podría mejorar en algunas áreas para brindar un mejor servicio a sus estudiantes.