Esta ubicación es adecuada para el aprendizaje de idiomas en el barrio madrileño de Moratalaz. Sin embargo, el servicio al cliente es a menudo una preocupación. Los comentarios de los clientes muestran que las secretarias no son muy útiles y que la información no es accesible de manera fácil. Algunos clientes mencionan dificultades para contactar con la escuela y obtener los documentos necesarios.
Los estudiantes pueden tener experiencias variadas con sus profesores, ya que algunos comentan sobre la buena calidad de la enseñanza, mientras que otros expresan decepción con el nivel de enseñanza.
Los elementos de accesibilidad, como la entrada y el aparcamiento para personas con discapacidad, están disponibles.
Dada la retroalimentación mixta, los clientes deben estar preparados para posibles dificultades con la administración de la escuela