Este hotel es una joya situada en la hermosa ciudad de Lledó, rodeada de naturaleza. Los huéspedes que han estado aquí se entusiasman con los anfitriones amables y acogedores, Hans y Louise, quienes te hacen sentir como en casa desde el momento en que llegas. El hotel tiene un ambiente tranquilo y pacío perfecto para aquellos que buscan desconectar de la bulliciosa vida de la ciudad.
Los habitaciones son espaciosas, limpias y acogedoras, con un patio privado donde puedes disfrutar del aire fresco y vistas impresionantes. La piscina al aire libre del hotel es un gran lugar para relajarte y desconectar, y las piscinas naturales cercanas y Pantano de La Pena son ideales para un paseo de un día.
La restaurante del hotel sirve deliciosas comidas caseras, y los dueños están encantados de proporcionar cestas de picnic para que puedas llevar a excursiones a los parques naturales cercanos. El hotel es un gran punto de partida para explorar la zona, con Horta de Sant Joan y Tortosa a poca distancia.
Lo que hay que tener en cuenta es que el parque infantil se encontró algo abandonado durante la estancia de un huésped, pero en general, el hotel es una excelente elección para familias, parejas y aquellos que buscan un retiro pacío en la naturaleza