Este lugar ha sido visitado por varios clientes que han reportado generalmente una experiencia positiva. El personal, en particular la notaria Jimena del Castillo, ha sido descrito como profesional, amable y dispuesto a explicar el proceso claramente. El servicio está disponible en línea y en persona, y el lugar tiene una entrada accesible para sillas de ruedas. Sin embargo, ha habido algunas críticas sobre los precios, que algunos clientes han encontrado altos en comparación con otros notarios. A pesar de esto, la mayoría de los clientes han reportado una buena experiencia y recomendarían este lugar.Se han planteado algunos problemas específicos, incluyendo un retraso en la recepción de una copia de un documento, que se resolvió después de un seguimiento. También ha habido quejas sobre el tiempo que se tarda en recibir una copia de un documento, con algunos clientes esperando varios días. Además, ha habido algunas instancias en las que los clientes se han sentido apresurados o presionados para tomar decisiones rápidamente.El notario también ha sido elogiado por su inclusión, con algunos clientes señalando que se han sentido cómodos visitando el lugar como miembro de la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, no hay información disponible sobre las acomodaciones específicas para individuos transgénero.En general, este lugar parece ser una buena opción para los clientes que buscan un notario con un personal profesional y amable, pero que pueden ser sensibles al precio. Sin embargo, vale la pena señalar que algunos clientes han tenido experiencias mixtas con el servicio y pueden querer hacer más investigaciones antes de visitar.