El museo de la ciudad de Madrid es un lugar interesante para visitar con la familia. Los niños parecen disfrutar. El ambiente es agradable y los alrededores son hermosos. La colección permanente del museo es buena, pero la impresión general es un poco modesta. El edificio en sí es digno de ver, y la azotea ofrece una hermosa vista. Hay un gran B-25 Mitchell estadounidense en exhibición, que es una buena adición al museo. El personal es amable y servicial, pero a veces parecen un poco sobrepasados.