Este lugar es un gran lugar para visitar para un almuerzo o un aperitivo, con un ambiente moderno y acogedor. El restaurante tiene una terraza amplia que es perfecta para días cálidos, rodeado de un parque ideal para los niños. El personal es amable y atento, y ofrecen una variedad amplia de opciones para satisfacer gustos y presupuestos diferentes.
El restaurante sirve cocina tradicional y casera, con un enfoque en ingredientes locales y de temporada. Las recetas son generosas en tamaño y bien presentadas, y la calidad de la comida es buena en general, con algunas opciones destacadas como el tempura de verduras y las croquetas.
Uno de los principales inconvenientes de este lugar es el personal limitado, lo que puede dar lugar a un servicio lento, especialmente durante horas pico. Esto no siempre es el caso, sin embargo, y algunos visitantes han informado un servicio excelente.
El restaurante tiene un menú relativamente pequeño, pero las opciones son diversas y atractivas. Los precios son moderados a altos, pero la calidad de la comida y el ambiente hacen que valga la pena.