Este es un gran lugar para que los niños aprendan a nadar. Los instructores son profesionales, pacientes y amables, creando un ambiente cálido y acogedor para los niños. Muchos revisores han elogiado al personal por ser atentos, comprensivos y suaves con los niños. Algunos incluso mencionaron que sus hijos han asistido a la escuela desde que eran bebés y han aprendido a nadar rápidamente. Las instalaciones, aunque antiguas, son limpias y bien mantenidas, y la dedicación del personal al trabajo es evidente. Sin embargo, hay unos pocos problemas dignos de mencionar. Un revisor tuvo una experiencia traumática cuando su hijo fue tratado duramente por un monitores, lo que llevó a una baja calificación. Además, algunos revisores han denunciado dificultades de estacionamiento, lo que puede ser un problema para los padres. En general, parece que esta escuela es una buena opción para aquellos que buscan un lugar respetable y cuidadoso para que sus hijos aprendan a nadar.