Este lugar es un must-visit para cualquier persona que busque una gran experiencia de tatuaje. El personal es super amable y acogedor, con un fuerte enfoque en la profesionalidad y la limpieza. Los tatuajes mismos son obras de arte, con una amplia gama de estilos y diseños para elegir. Verónica, la dueña, es particularmente talentosa y se toma el tiempo para entender la visión de cada cliente. El estudio está bien equipado y moderno, con amenities como Wi-Fi y instalaciones accesibles en silla de ruedas. También ofrecen pagos móviles con NFC, lo que facilita pagar los servicios. Un pequeño problema es que solo aceptan efectivo, lo que puede ser un problema para algunos clientes. Sin embargo, los beneficios superan con creces este pequeño inconveniente.La ubicación está en el corazón de la ciudad de Elche, lo que lo hace fácilmente accesible en transporte público o a pie. En general, este estudio de tatuajes es un tesoro, y su alta calificación es bien merecida.