Este lugar de arte y cultura es una visita obligatoria para aquellos interesados en etnografía. El museo está situado en un edificio histórico que ha sufrido muchas transformaciones, inicialmente como pósito, luego prisión, almacén de grano y más. Su forma actual como museo data de la década de 1990. El espacio está dividido en tres salas que muestran la historia reciente de El Cerro del Andévalo, la antigua tradición de San Benito Abad y la economía tradicional de la región. Los artefactos expuestos están todos relacionados con la rica herencia cultural de la zona.La entrada del edificio es accesible para sillas de ruedas, lo que facilita la exploración para todos. Además, el museo es adecuado para niños, que pueden disfrutar de las exposiciones y aprender algo nuevo. El lugar es un excelente ejemplo de cómo un edificio antiguo puede ser reutilizado y revitalizado.Este lugar vale la pena visitar para aquellos que aprecian la historia, la cultura y la arquitectura. El edificio histórico en sí es una parte significativa de la experiencia. Un pequeño punto a tener en cuenta es que algunas de las exposiciones podrían explicarse mejor con información más detallada.