Este museo es una colección de tesoros de la nostalgia y un gran lugar para pasar tiempo de calidad con la familia. La colección de juguetes privada en exhibición es impresionante, con más de 850 piezas que muestran la evolución de los juguetes en el país. La pasión y el conocimiento del dueño hacen que la experiencia sea aún más agradable. El museo está bien organizado y fácil de navegar, con una buena combinación de exhibiciones interactivas y vitrinas.El museo es ideal para familias con niños, ya que les fomenta la imaginación y la curiosidad sobre el pasado. El dueño es muy acomodador y acogedor, asegurando que los visitantes tengan una excelente experiencia. El museo también es amigable con la comunidad LGBTQ+, lo que lo convierte en un espacio inclusivo para todos.El único problema es que el museo se puede hacer muy concurrido los fines de semana, lo que podría hacer que los visitantes tengan dificultades para disfrutar de las exhibiciones a su propio ritmo. Sin embargo, esto es un problema menor que no resta nada a la experiencia general.En general, el Museo de Juguetes Lerma es un destino obligatorio para cualquier persona interesada en la historia, la cultura y la nostalgia. Es una experiencia única e inolvidable que dejará a los visitantes con una sensación de asombro y admiración.