Esta ubicación es un must para los fanáticos de la historia y las familias con niños. El museo al aire libre está bien organizado y es fácilmente accesible. Los expositores son interesantes y ofrecen una visión única en el pasado. Un buen número de visitantes apreciaron la variedad de piezas en exhibición, incluida una rara tanque ruso T-26, una cañón alemán Flak 88 y un cañón antitanque.
La conocimiento y profesionalismo del personal también son destacados. Algunos visitantes tuvieron el placer de conocer al guía César de Brunete, quien les proporcionó valiosos insights en los expositores. Sin embargo, algunos visitantes se sintieron decepcionados por la falta de información sobre las piezas en exhibición.
Un problema menor es que algunos visitantes tuvieron que mirar las exposiciones desde fuera debido a una puerta bloqueada.