Este lugar es un mortuorio municipal, lo que puede ser un tema difícil de discutir. Sin embargo, según la información disponible, parece que el personal es generalmente atento y brinda buen servicio, con algunos empleados que se destacan por su profesionalismo y amabilidad, como Ataide y Yesica. Las instalaciones están bien mantenidas, con un enfoque en la comodidad y la higiene. Los servicios de crematorio parecen ser un punto de contienda, con algunos usuarios expresando frustración con el proceso y otros encontrándolo eficiente. El estacionamiento puede ser un problema, y la señal de GPS es débil, lo que dificulta encontrar la ubicación. Solo hay tres salas de velatorio, lo que puede ser un desafío para familias más grandes. A pesar de estos problemas, la flexibilidad y la voluntad del personal para acomodar solicitudes especiales son notables. En general, parece que este mortuorio proporciona un buen equilibrio de calidad, precio e innovación, pero se queda corto en términos de calidad y comodidades. Un problema importante es la falta de espacio y la mala organización, lo que puede causar estrés y incomodidad para quienes utilizan las instalaciones.