Esta oficina gubernamental tiene tanto aspectos buenos como malos. La oficina en sí misma es accesible para sillas de ruedas, con un estacionamiento y una entrada que son adecuados para personas con problemas de movilidad. El personal a veces es amable y útil, como se muestra por las altas calificaciones de algunos clientes. Sin embargo, otros clientes han informado haber tenido una experiencia muy diferente, con un empleado que no fue útil y otro que fue grosero. La oficina tiene un buen sistema para hacer citas, pero algunos clientes se han quejado de tener que esperar mucho tiempo. La oficina también está muy limpia, gracias al duro trabajo del personal de limpieza. Desafortunadamente, la oficina no siempre está bien mantenida, con algunas áreas sucias y desorganizadas.