Este hotel es una opción decente para aquellos que buscan una estancia corta en la zona. La ubicación es conveniente, estando a mitad de camino entre Gijón y Oviedo. Las habitaciones son amplias y limpias, con camas cómodas y un garaje privado para aparcar. Sin embargo, ha habido algunos problemas con las comodidades de las habitaciones, como televisores defectuosos y falta de aire acondicionado.Algunos huéspedes han informado de una falta de toque personal, con servicio impersonal y largos tiempos de espera para el personal de recepción. Además, los precios del hotel pueden ser más altos de lo esperado, especialmente para reservas de última hora.La atmósfera tranquila y romántica del hotel lo hace adecuado para parejas, pero puede no ser la mejor opción para familias o viajeros de negocios. En general, es un hotel promedio que podría mejorar con una mejor atención al detalle y más transparencia en los precios.Una de las mayores preocupaciones es la política del hotel de dejar las habitaciones de los huéspedes sin llamar a la puerta, lo que puede ser intrusivo y hacer que los huéspedes se sientan incómodos. Además, ha habido informes de comportamiento poco profesional de algunos miembros del personal.Mientras que algunos huéspedes han informado de haber tenido una estancia agradable, otros han quedado decepcionados por la falta de servicios y comodidades, como la falta de opciones de desayuno o un garaje de aparcamiento mal iluminado.