Resumen
Para conmemorar el centenario del Dos de Mayo de 1808, el gobierno de Alfonso XIII quiso erigir un monumento que recordara la resistencia de los madrileños frente a la agresión francesa. Se seleccionó el proyecto presentado por el escultor Aniceto Marinas, y para su instalación se escogió la explanada del Alcázar de Segovia, donde estaba ubicado el Real Colegio de Artillería, donde se formaron Daoíz y Velarde, dos de los principales protagonistas de aquellos hechos. La obra, iniciada en mayo de 1908, tardó dos años en completarse, y el rey Alfonso XIII y el presidente del Gobierno, José Canalejas, asistieron a su inauguración el 15 de julio de 1910.