Este lugar es un hotel de baja perfil con suites informales que incluyen un café y un heladería, además de vistas al mar. Está ubicado en un buen sitio en el casco antiguo de Benidorm, cerca de la playa y de muchas tiendas y restaurantes. Las habitaciones se describen como cómodas y de tamaño agradable, con todas las comodidades necesarias para una estancia corta, y están impecablemente limpias.El personal suele ser amable y servicial, y los propietarios están orgullosos de su establecimiento, que describen como un "rincón tranquilo". Sin embargo, han habido algunos problemas con el servicio, con algunos huéspedes que se quejaron de personal poco amable o no servicial, y otros de ser sobrecargados o tener sus pedidos mal atendidos.Algunos huéspedes también han tenido problemas con la comida y la bebida, con un huésped que se quejó de que el café sirve zumos artificiales naturales, y otro de que el personal no es amable o acogedor.A pesar de estos problemas, muchos huéspedes han tenido una gran estancia en este hotel, elogiando su ubicación, limpieza y valor por dinero. También han apreciado el personal amable y servicial, y la atmósfera relajada y informal.Un problema que parece ser un problema para algunos huéspedes es la actitud del personal, con algunos huéspedes que se sienten no tratados con respeto o amabilidad.En general, este hotel parece ser una buena opción para aquellos que buscan una estancia relajada e informal en Benidorm, pero puede no ser la mejor opción para aquellos que buscan una experiencia más lujosa o de alta gama.