Este puesto de pasteles italianos tiene mucho que ofrecer, pero no está exento de sus defectos. La variedad de postres es impresionante, con un enfoque en tiramisú, canoli y otras especialidades italianas. Sin embargo, la calidad de estos postres es inconsistente, con algunas reseñas mencionando una falta de sabor de mascarpone y un sabor artificial extraño. Por otro lado, la ubicación y la atmósfera del puesto son acogedoras, y el servicio es generalmente bueno.Un problema notable es que el puesto parece tener un hábito de prometer demasiado y no cumplir con lo prometido. Algunos usuarios han mencionado que las fotos en el sitio web son engañosas, y que los productos reales no viven hasta la histeria. Este es un problema grave, especialmente para un puesto que depende de las redes sociales para atraer a los clientes.A pesar de estos problemas, el puesto tiene un precio generalmente razonable, con la mayoría de los postres cayendo en el rango de €10-20. Y la innovación de las ofertas del puesto es definitivamente un plus, con sabores y combinaciones únicos que seguro complacerán a los comensales aventureros.En general, este puesto tiene potencial, pero necesita trabajar en su consistencia y atención a los detalles si quiere ganarse a los clientes.